16 ago 2016

Recuerdos



Cuando era niña recolectaba piedras de todo tipo, había escuchado que una forma de carbón se convertiría en diamantes e imaginaba que algún día se convertirían en bellos diamantes azules.
Mi madre en un intento por hacer limpieza, tiro todas esas piedras hermosas y junto a ellas miles de sueños e ilusiones que una niña pudiese tener.

La vida da tantas vueltas, y hoy si pensar retomo esa práctica, recolecto piedras en mi camino pero no para esperar que se conviertan en diamantes, sino para enriquecer las piezas de cerámica que hago.

Es extraño como se restauran esos ciclos de dolor y nos recompensa el tiempo con esos momentos en la creación de algo bello.  Soy una cursi! ajajja!


Disfrutar el momento

Últimamente me asfixia el poco aire que recibo, demasiada luz atraviesa por las nubes, y el tránsito irrita mis sentidos. No es sano seguir aquí y ansió un cambio que fortalezca mi mente, y mi creatividad.
Si suena como las palabras de un ser desesperado, y lleno de ansiedad, pero realmente necesito salir de esta ciudad y volar hacia el bosque de aire fresco, la casa llena de flores, el agua gruesa que bebo en todo el día directamente de la llave, quiero sentir ese regocijo que todas mis células gritan por estar en el pueblo de mi padre. Cerca de la naturaleza, las hojas, el viento, incluso esa comida sencilla que te hace sonreír por no ser complicada. Ese respiro de quietud que me hace tanta falta. En 100 palabras no completo ni la mitad de lo que quiero decir, es muy simple... disfrutar el momento!